El aguante valió la pena, Charly (Charly García/Auditorio Nacional, Méx. 01/06/10)

junio 4, 2010 at 2:06 pm (conciertos) (, , )

Conocí a Charly García por un amigo que mama el Rock Argentino. La verdad, no me gustaba como cantaba, sin embargo, era entonado (más tarde me enteré que el tipo tiene oído perfecto). Poco a poco, fui entrándole, atraído por esa decadencia y oscuridad que lo caracteriza. Y después de oir el Unplugged de MTV, quedé atrapado (Pasajera en trance, Reszo por vos, Viernes 3am, uffff). Totalmente. Y yo, como buen adicto al Rock en vivo, después de enterarme que él se había tirado desde un noveno (o treceavo, no recuerdo) piso de un hotel a una alberca, que había atacado a gente en recitales y nomás al ver ese ser humano caquéctico, artrítico y desgastado, me dije a mi mismo: “a este jamás lo verás en el escenario, más pronto que lo que canta un gallo, el tío acabará con su vida”. Y un martes 1 de junio del 2010, me entero que a las 8:30p.m. él, en el Auditorio Nacional…¡¿?! ¿Porqué diablos nadie me avisó?¿Cómo, por qué? ¿No mamen que está vivo?!!… y si. También coleando. Con el índice de masa corporal más alto que ha visto su cuerpo, en sus cinco sentidos y diciendo “esto es verdadero Rock and Roll”. Su voz usaba ya más la técnica del canto gutural (si no saben qué es, escuchen al mongol Kongar-ol Ondar o la última rola de los ezquisitos, la del zombie), supongo yo que por extenso daño laríngeo, aún así, clavando la mayoría de las notas. Desde el momento en que entré y vi el telón proyectado (que también se movía en tiempo real como un telón, pero que en realidad no estaba ahí), supuse que los boletos que habíamos comprado piadosamente a un alma que no pudo asistir, en 2/3 partes del precio — y en el centro del centro de la zona preferente –, habían valido bien la pena. Entran los músicos con lo que creo que fue “Sarabande”, Charly al último, vestido de mezclilla, pelo corto, con cara de abuelito, bigote bicolor. Comienza “Demoliendo hoteles”, el telón proyectado se cae para revelar una escena citadina surrealista de destrucción, algo así como un terremoto con el fondo de “Los relojes blandos” de Dalí. Se ve bien, suena bien, con mucha fuerza, a pesar de un Auditorio Nacional a menos de la mitad de su capacidad. “Ya no destrozo hoteles, bueno sólo los caros”, decía, mientras seguía con “Promesas sobre el bidet”, “No soy un extraño”, “Yendo de la cama al living”,  “Rezo por vos” (dedicada a Cerati), “Filosofía barata”, “Fanky” y por ahí (aunque en desorden, no llevaba ni lápiz ni pluma y estaba yo un poco más pa allá que pa acá) “Cerca de la revolución”, “Pasajera en trance”, “Tu Vicio”. Con “Influencia”  muchas de mis peticiones se hacían realidad, creo que faltó sólo “Ojos de Videotape”, “Los Dinosaurios”, “Chipi Chipi”, “Viernes 3 a.m.” Sus músicos cumplieron y nos dejaron satisfechos, sus guitarristas atinados, aunque un poco más orientados hacia el metal que al Rock y al Blues (se extrañó a María Gabriela Epumer, descanse en paz). Bastaba ver la mirada perdida de la corista para saber que compartía la locura, por igual. En fin, una noche en la que se vió al ave fénix resurgir de entre las cenizas, grande y sublime, rehabilitado, cuerdo, atinado y con temple. El aguante valió la pena, Charly.  Resurgiste de entre tus cenizas, quebraste tu pacto con el diablo. Te tenemos ahora con nosotros y coreamos todos juntos la última, “canción para mi muerte”, un buen rato después de que se prendieron las luces. Y se acaba otra noche inolvidable del más puro y legendario Rock n’Roll.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: